Freír
Para freír conviene una sartén honda y con buena retención de calor, que no baje de temperatura al echar el alimento.
Hierro fundido con esmalte vitrificado: la misma masa térmica sin curado ni óxido, y aguantando el tomate y el vino.
Hierro forjado en una sola pieza, martilleado a mano: la sartén de por vida del cocinero paciente. Nada de recubrimientos.
Aluminio fundido de una sola pieza con mango desmontable: de la placa al horno, y con antiadherente sin PFOA.
Aluminio fundido con antiadherente cerámico sin PFOA: ligera, para huevos y día a día. La antiadherencia cerámica dura menos, sé realista.
La cerámica antiadherente más conocida (Thermolon), sin PTFE ni PFOA. Buena para huevos; la vida útil de la cerámica es su límite.
La cerámica de precio de entrada: sin PTFE ni PFOA y ligera, pero la antiadherencia dura lo que dura. Sabiendo eso, buena compra.